Nuestros valores y propósito fundamental son la norma interna de mayor jerarquía y nos indican el rumbo y el sentido hacia donde orientamos nuestras acciones. Representa nuestro compromiso ante la sociedad, inamovible en sus principios e inalterable en su dirección.
Amor: Como principio que crea y sustenta las relaciones y procesos de formación humanos con dignidad y profundidad, catalizador para el cambio, el desarrollo y los logros. “Llevar esperanza de vida y amor a los demás”.
Generosidad “Capacidad de dar”: Dejar un poco de lugar a los demás y entregar lo que uno tiene, volcarse a los demás, ayudar a los que nos necesitan, dar consuelo a los que sufren, cómo valor básico para orientar la búsqueda, creación y desarrollo de programas que respondan con oportunidad a las necesidades de su medio y de su tiempo.
Sensibilidad: Actitud reflexiva y crítica, responsable, positiva y constructiva de la realidad, descubriendo todo aquello que afecta en mayor o menor grado al desarrollo personal, familiar, educativo y de salud. Con sentido común y un criterio bien formado, para hacer frente a todo tipo de inconvenientes, con la seguridad de hacer el bien poniendo todas nuestras capacidades al servicio de los demás.
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